La Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria (SPEGC) y la Sociedad para el Desarrollo de las Telecomunicaciones de Gran Canaria (SODETEGC), han colaborado con del Cabildo de Gran Canaria, en la implantación de estos nuevos instrumentos para mejorar la gestión de incendios forestales. Elementos que convierten a Gran Canaria en el primer territorio europeo en implantarlos.
Estos sistemas se enmarcan en el proyecto ALERTAGRAN, integrado en la Iniciativa Gran Canaria Inteligente (IGCI). Fue puesta en marcha por el Cabildo insular para mejorar el servicio del CECOPIN, con una inversión que asciende a 3,5 millones de euros.
Su uso permite la detección precoz de los incendios por medio de un conjunto de cámaras infrarrojas distribuidas por el territorio insular, Mediante la detección de focos de calor y columnas de humo, generan una alarma que envían a un puesto de control.
Además, estas cámaras se complementan con estaciones meteorológicas que miden la sequedad de la vegetación. De esta manera, se permite evaluar en todo momento el nivel de riesgo forestal, así como con sensores que registran la cantidad de agua disponible para abastecer los medios de extinción en los diversos depósitos habilitados para ello.
Software de gestión de incendios forestales
Una vez el sistema detecta un conato de incendio, entra en acción un software que calcula cómo se va a comportar el fuego. Lo hace previendo hacia dónde y cuándo se moverá, en función de las condiciones meteorológicas, un modelo del terreno y otro sobre el combustible vegetal.
Como resultado se obtienen las áreas que, previsiblemente, serán alcanzadas por el fuego y en qué momento ocurriría. Luego estas quedan representadas visualmente en 3D mediante una proyección que muestra los relieves del terreno.
Actualmente, se encuentra en ejecución el proyecto ALERTAGRAN-3. Busca mejorar la capacidad de comunicación de los equipos de vigilancia, extinción y gestión de incendios forestales.
Ya se está trabajando en el proyecto ALERTAGRAN-4, que persigue evitar situaciones de peligro para la ciudadanía mediante el control y la regulación de los accesos a las zonas afectadas en caso de incidentes.